miércoles, 30 de marzo de 2011

Nuestra historia

(Salón de escuela. Dos amigos, sentados en un mismo pupitre, conversan mientras esperan a que llegue la profesora)

¡Escuchá, escuchá esto que te vas a morir de la risa! Estábamos en casa poniendo la mesa cuando viene mi papá y…

Ajá…

Y entonces empieza a hablar, diciendo “Yo nunca tuve muchos logros en la vida…”. Igual, no te asustés, porque siempre que dice algo que parece serio, esconde algún chiste o algo gracioso…

Ajá…

Bueno, la onda es que después dice “… Solamente logré tener a Laura…” o sea, mi mamá… “Y a estos vástagos…” ¡Obviamente, lo dijo en chiste!

Ajá…

Y entonces pasan, no sé, dos días… Y estábamos en casa mirando una película y comiendo pizza, y se había acabado la gaseosa, entonces digo “Voy a comprar una gaseo… ¿Quieren algo?” les pregunto…

Ajá…

Y mi papá dice “Ya que estás, traete una cerve…” pensando que no lo iba a hacer porque no me había dado el envase, y como sorpresa le compro una…

Ajá…

Y me dice con cara de feliz cumpleaños “¡Me trajiste una!... ¡Mi hijo!”, entonces yo le digo “Claro, siempre soy tu vástago, pero cuando te traigo una cerveza soy tu hijo, ¿no?”…

Ajá…

Y me dice “Ahora nos estamos entendiendo”. ¡Jajajajaja! ¡Qué zarpado!


¿Qué pasó? ¿No lo entendiste?

Me lo contaste un millón de veces…

Ah… Hacé de cuenta que te lo conté recién…


¿Y? ¿No te reís igual?

No me pareció gracioso…

¿Por qué? Yo siempre que contás algo, me río, aunque no sea gracioso… Solo para no hacerte quedar como un imbécil…

Qué querés que te diga… No me hizo reír… Debe ser porque me lo contaste mil veces, y ya perdió la gracia… De última, hacete un blog con anécdotas tuyas, ahí todo el mundo las va a poder ver sin que se harten de que se las repitas…

Y así nació Pelusas de Bolsillo

lunes, 28 de marzo de 2011

El violín

Durante todo el año pasado tuve planeado comprar este instrumento de inigualable belleza musical, pero siempre pasaba algo y no podía concretarlo nunca. Pero me decidí a ahorrar, y lo logré. Para eso fuimos a la calle Talcahuano, con mi inseparable camarada de aventuras galácticas y frases flasheras, Osvaldo (Oswal/Ova/El Zapper para los amigos).

Para llegar hasta allá, nos tomamos un colectivo (de una hora de viaje, más o menos) y bajamos en no-sé-dónde para tomar un subte (admito que de Capital no conozco nada, así que yo solo me ocupaba de seguirlo). Una vez que bajamos del subte, nos subimos a otro subte, y después llegamos a destino.

Lo jodido fue que cuando llegamos… ¡estaba todo cerrado! ¡Lo quería matar al chabón, me llevó hasta la loma del traste y estaba cerrado! Pero merodeamos por ahí, y encontramos un par de locales que estaban abiertos, pero que estaban por cerrar. Fuimos a un local, pero se le habían acabado. Fuimos a otro y tenían uno a $400 que estaba todo picado, rayado, parecía que lo hubiesen usado de rallador de queso (obviamente, salimos corriendo de ahí ¿Quién se piensan que soy? ¿El señor Burns, que tengo plata para tirar al techo?). Fuimos a un tercer local, en ese salía más caro, pero estaba en condiciones, al menos tenía forma de violín.

Pero por si las moscas, fuimos a ver otro local a ver qué onda. Pregunté cuanto estaba, y era $100 más barato que en cualquier lado. Ni lo pensé dos veces… Me compré el de $400 (¡Jaja! Nah, chiste. Compré el de ese lugar).  Para volver, hicimos lo mismo. Un millón de subtes, y un colectivo.

Estábamos tan emocionados, que no nos dimos cuenta de que el violín no estaba del todo armado: había que ponerle el puente, colocar bien las cuerdas y afinarlo (ya sé, es medio complicado…). Estuvimos intentando, y una vez que ya estaba, no sonaba; le pasaba el arco y las cuerdas no emitían sonido alguno.

Desesperados, salimos corriendo a una casa de música en San Justo, donde un tipo (de muy mala gana) nos ayudó. Lo único que tenía, es que le faltaba resina al arco (la resina es la savia del árbol endurecida)… No hace falta decir que quedamos como dos idiotas.

Así que ya lo tengo. Ahora me faltan horas y horas y horas y horas de práctica. Por ahora, parece que estuviese golpeando a un bebé con un gato, pero dentro de… muchos meses… si necesitan una cena romántica con un violinista que toque su canción favorita, ahí voy a estar yo. 

Acá les muestro una fotito:

(Y sí, mi hermanita estaba pintando jirafas en su cuaderno para colorear. Me olvidé de sacarlo)

lunes, 21 de marzo de 2011

Dr. Eduardo Ducado

El Dr. Profesor Juan Eduardo Ducado (sino también llamado “E.Ducado”, según los pibes del barrio), Licenciado en Lengua Castellana, Literatura, Fonética, Fonología, Sintáctica, Lingüística y Mecanogravifragilística ha escrito un artículo llamado “Vocabulario Irregular: Las Líneas Espeluznantes, Repulsivas y Omnipresentes” (llamado V.I.L.L.E.R.O, también por los pibes del barrio, un despliegue impresionante de picardía textual) que trata la manera de convertir las frases mal pronunciadas por los adolescentes argentinos a frases correctas y entendibles.

Ejemplo 1:
Adolescente Argentino: Eh, uachín, pinta bondi! Si no te recatáh, te dói un corchásoh!
Traducción: Disculpe, Señor, pero se ha armado un enredo. Si no toma los recaudos necesarios sobre la situación, lamentablemente me veré obligado a propinarle varios golpes y, por último, un disparo de arma de fuego.

Ejemplo 2: 
Adolescente Argentino: Eeeea! Alto levante!
Traducción: Vaya, vaya, vaya… Su manera de seducir y comunicarse con el sexo opuesto es notable, ¡muy bien Señor! ¡Felicitaciones!

Ejemplo 3:
Adolescente Argentino: Te paráh de mano, vóh! Qué andá bokeando voh, pillo?... Te vói a quemar el rancho, logi!
Traducción: Parece que usted posee las agallas como para ir vociferando a mis espaldas, injurias y mentiras que no corresponden a mi persona. Si esta situación continúa, me veré impulsado a cremar su hogar.

Ejemplo 4:
Adolescente Argentino: Uuy uachín, calló la lancha! Tocá los tárros!
Traducción: Oh… Parece que ha llegado la Fuerza de la Ley, tendremos graves conflictos debido a nuestros asuntos de infundida ilegalidad. ¡Compañeros, corran! ¡Corran y salven vuestras vidas!

Ejemplo 5:
Adolescente Argentino: Eeeaa, táh zarpáda en gátah vó eh! Alta zorra sos eh, turra!
Traducción: Querida señorita, es muy considerable y trascendental la vestimenta sugerente y voluptuosa que lleva puesta hoy. No está de más decir que aparenta ser un individuo que se gana el pan de cada día usando su cuerpo. ¡Es muy sensual!

En el siguiente post traeré más acerca de este proyecto que nos ayuda a todos a utilizar mejor nuestro idioma. Saluda muy Atte. Lord Luca

martes, 15 de marzo de 2011

El ciber Parte 2

  • Los Campiranos: Uno de los más molestos. No saben ni usar un mouse, y pretenden que los ayudemos. Pero es en vano, es como enseñarle electrodinámica a un pato. En este tipo de situaciones uno puede “chamuyar” para zafar de estas personas, diciendo un par de pavadas informáticas, y listo. Por ejemplo:
    • No te abre el MSN por que tu casilla de correo tiene spam, y no es compatible con el servidor Proxy (pero en realidad le hackearon la cuenta, y no tengo ganas de enseñarle a cambiar la contraseña…)
  • El Bill Gates: Así como están los Campiranos, también existe su contraparte. Se caracterizan por saber bastante de computadoras, y cuando ven una mínima falla, te la reprochan porque saben cómo arreglarlas. Ejemplo:
-         Disculpame, pero anda un poco lento Internet…
-         Si, no sé que pasa, pero en algunas máquinas anda bien, y en otras no tanto…
-         Puede ser los cookies activados que tiene cada máquina… Sino, reiniciá el módem, y fijate el firewall del servidor Proxy…
En ese momento pensás “Uyy… éste sabe… ¿Y ahora dónde me meto?”, ya que no podés mentirle, sino, se daría cuenta que sos sólo un chabón que dice: Andá a la cuatro/la máquina está prendida/La hora está $3,00.

·        El rata: No sólo está en los cibers, están en cualquier rubro. Son los que te piden que le hagas precio por hacerles dos cd’s. Son los que te llevan las hojas A4 para imprimir fotos en blanco y negro, para colorearlos ellos con crayones y así ahorrarse $1,50. Son los que creen que porque te traen monedas tenés la obligación de ponerles tiempo extra. Son absolutamente inaguantables.

·        El Imposible: Son poco frecuentes, pero cuando aparecen te piden… lo imposible. Ejemplos:
o       ¿No me hacés una copia de DVD a CD?
o       ¿No me pasás los archivos de estos 37 cd’s a la máquina?
o       ¿No me imprimirías un GIF? Pero quiero que se mueva en la hoja…

·        El Insoportable: Como lo dice su nombre, hará hasta lo imposible para romperte las guindas. Se cambia de máquina 1.928 veces (para volver a la que empezó a usar en un principio), te pide a cada rato que le aumentes el tiempo, que imprimas a cada rato, que le saques los juegos… Además grita, ensucia, putea, rompe, y principalmente… MOLESTA. Debe ser que ni en la casa lo aguantan, entonces le dan plata y lo mandan para el ciber para poder tener aunque sea 2 horas de abstinencia de hinchapelotez.

Aunque tenga que convivir con personas así, no me quejo, porque el ciber me dio muchos momentos de diversión... Pero después no me digan que atender un ciber es una pavada.

lunes, 14 de marzo de 2011

El ciber Parte 1

El ciber. El hábitat cibernético del ser humano. Un sinfín de respuestas, toneladas de información, comunicaciones entre personas a cientos de kilómetros, todo gracias a Internet.
Pero el ciber también está para otra cosa. Despierta en las personas los polis o terroristas, gángsters que atropellan gente o guerreros alados que llevan dentro.
Esta es una lista de los reconocibles clientes de un ciber:

  • Los “Con cuchi!”: Son chicos que van desde los 5 hasta los… 25 años (aunque ya no son chicos, juegan igual) que se dedican a jugar al Counter Strike o Half-Life. La mayoría vienen entre dos o más, y mientras juegan se gritan desde una punta hasta la otra palabras que, si  la Real Academia Española los escuchara, les patearía el trasero. Por ejemplo:
    • “Con cúchi!”: Traducción: Peleémonos con cuchillos.
    • “Te re chocolatié!”: No es que le tiró un Cindor encima; significa que lo mató de una manera tan sangrienta que la sangre salpicó para todos lados. Muy tierno…
    • “Con garróteh!”: Traducción: Peleémonos usando barretas.
    • “Con bichítoh!”: Traducción: Peleémonos usando extraterrestres parásitos que absorben sangre, dejándote más seco que lengua de gato.
    • “Eh, no pantalliéh!”: Traducción: No mires mi monitor, eso es hacer trampa.
    • “Con písto!”: Bueno… es bastante obvio…
    • Y otras frases de increíble elaboración sintáctica.
  • Ememeoerrepegeístas:  O más corto, los Guerreros del Inframundo, son chicos que juegan al MU, Regnum, Linaje u otros juegos MMORPGSu vida se basa en armar un chirimbolo con armas de mega destrucción, ponerlos a matar bicharracos para aumentar de nivel. Bastante básico, pero los envicia de una manera espectacular. Y aunque les hace mal estar 15 horas jugando, es mejor para mí, económicamente hablando. Son menos frecuentes en comparación a los “Con cúchi!”, pero están en expansión.
  • Los Facebookers: Son todos los clientes. Pero se los puede clasificar  según las actividades que hacen con el Facebook:
    • La nena: Las nenitas que abren el Facebook para jugar al Pet Society, City Ville u otro juegos.
    • Las chicas: La mayoría vienen a ver fotos, subirlas o chatear.
    • Los Babosos: Son los que el peor uso les dan. Se ponen nombres al estilo “Matiih deeh Caasanovaah”  o “Pablitoh Turriitoh de laah Sapitooh” y agregan a chicas de ropa ligera y sugerente para ver sus fotografías. Lo digo en buen romance: Agregan a las pendejas trolas para verles el traste. Punto.
Esta historia continuará…

viernes, 11 de marzo de 2011

POR LO VISTO...

Aunque corra el riesgo de quedar como “¡Miren lo bueno que es el chico!”, voy a contar una anécdota de ayuda hacia una persona no vidente. Pero tengo que admitir que no me salió bien…

Iba hacia el Centro de Zooantroponosis de La Matanza (la que queda detrás del cementerio de Villegas; aunque lo más probable es que ni siquiera estén enterados de que existía) para pedir turno para la castración de mi perra Trini. Caminaba por la avenida Cristianía, cuando veo a un hombre ciego… caminando por la calle, cerca del borde.
“Dios mío” pensé “¡Mirá si lo choca un colectivo!”. Lo peor era que todos lo miraban, pero nadie hacía un pepino para ayudarlo.

Así que crucé la calle y le dije al señor:

-         Disculpe señor, pero está caminando por la avenida, y es peligroso porque lo pueden atropellar…
-         Uuy… Menos mal que me avisaste, gracias pibe – me dice el hombre - ¿No me ayudarías a subir a la vereda?
-         ¡Sí, por supuesto!

Hasta ahí todo bien. El hombre, de unos sesenta y monedas, me cuenta que tenía que ir a la parada del colectivo 180 para ir hasta Flores, donde vendía unas cositas para ganar algo de dinero.

-         … yo tengo una jubilación, pero con $1900 no hago nada pibe, nada…
-         Y si… VIÓ como están las cosas…

Frase equivocada. ¿Cómo le voy a decir a un ciego si VIÓ cómo están las cosas? Soy un tarado. En ese momento no me di cuenta lo que dije, y el hombre tampoco, menos mal…
Entonces lo acompaño hasta la parada. Esperamos alrededor de 15 minutos, y ni un colectivo pasó.

-         A VER… ¡Creo que allá viene uno! (Basta Luca, ¡no seas menso!)
-         Al fin… ¿Pero qué dice? Tengo que tomar el que pasa por Alberdi.
-         Espere, que NO ALCANZO A VER(… ¡Pero la conferencia!) No, no es, este va por 155… a VER… Sí, ¡El de atrás va por Alberdi!
-         Gracias por ayudarme pibe. Perdoname por hacerte perder el tiempo…
-         No pasa nada señor, ¡Está bien!

El hombre sube, y me saluda desde el colectivo. Y yo, como muy imbécil, le digo “¡Chau! ¡NOS VEMOS!”

POR LO VISTO, soy un idiota…

(Escrito por Luca Soto)

miércoles, 9 de marzo de 2011

Laura

Mi mamá es así.  Fuerte, trabajadora, valiente, comprensiva, dulce, cariñosa, alegre. Defiende ávidamente todo lo que es correcto. Nos consuela cuando nos sentimos mal. Nos impulsa a hacer lo que se debe. Mantiene la paz y el orden entre mis hermanos y yo (cuando algo se sale de control).

Aunque mi mamá a veces es así. Gritona, estricta, nerviosa. Cuando se vuelve loca, agarrate Catalina. Desde un conflicto entre nosotros (alguna pavada, yo que sé… porque mi hermano no me da mi remera, o porque la pieza es un desastre total) hasta un par de medias perdidas, encuentra motivo para enojarse.

Pero eso no importa en lo más absoluto. Porque su bondad opaca todos esos diminutos defectos. Es normal que pase esto, siendo madre de 5 hijos. ¿Se lo pueden imaginar? ¿Tener 5 hijos y ser así de buena?

Aunque a veces le agarra algún chifle y hace cosas que yo, por ejemplo, no haría. Como la vez que retó a unos drogadictos que estaban en la esquina de mi casa, diciéndoles que lo que estaban haciendo estaba mal, y los echó. O la vez que discutió con unos imbéciles en el subte por chocar a todos los pasajeros, incluyendo a las embarazadas y ancianos.

Mi mamá es una grosa. Más de un compañero de clase me dijo que le encantaría tener una madre como la mía. Es permisiva, porque nos enseñó bien. Sabe que no vamos a emborracharnos, ni a drogarnos, ni acostarnos con cualquiera. Confía de corazón, porque nos convirtió en personas normales.

Por eso mi madre es mi ejemplo a seguir. No me quiero imaginar cuando ella me haga falta. Pero sé, que si algo pasa, siempre voy a contar con ella, sea donde sea que esté.

Me alegro que todo haya salido bien, mamá. Te quiero con todo mi corazón y con toda mi alma.

Tu hijo que te ama

                                                           Luca