lunes, 25 de julio de 2011

Estudiando

(Mente de cualquier estudiante)

Bueno, basta de pavadas, ahora si me pongo a estudiar, porque siempre que me pongo a pensar demasiado me voy por las ramas. ¿Qué frase no? “Ir por las ramas”… ¿A quién se le habrá ocurrido? ¿Y qué habrá querido decir? Tal vez vio a un mono escapándose por las ramas y se le ocurrió la idea. Igual, el tipo tenía bastante tiempo libre como para pensar esa estupidez. Qué cosa los monos. Ellos viven la vida simple, sin tener que estudiar ni nada. Sería genial, nada de ir al colegio, sólo preocuparte por comer para vivir y nada más. Aunque sería media aburrida la vida así, sin jugar a la play ni a esas cosas. Sería mejor ser un pájaro, poder volar, ir a todos lados en dos minutos. ¡Podría ir al colegio así nomás! Claro, pero si soy un pájaro no iría al colegio. A menos que sea un hombre que vuela, tendría plumas y huesos huecos. ¡Jajaja! Qué loco, ya me lo imagino. Qué bronca, el sueño del ser humano, volar, ellos lo hacen tan fácil. Ojalá todo fuera así de fácil. En vez de estar volando, estoy acá estudiando las cosas que los demás hicieron. ¿A mí qué me importa cómo fue la vida de Sarmiento? Además, era un viejo amargado, mató a todos los indios, se creía “europeo”. Pero que se vaya a freír. El único rescatable de la historia es San Martín. Un capo el tipo. Ganaba las guerras, no como Belgrano, y como si fuera poco liberó dos países. Ese es un ejemplo. Hay que estudiar a los capos, ahora no hay ninguno. ¿Qué van a estudiar los chicos del futuro? ¿A Marcelo Tinelli? ¡No me jodas! Eso, si es que en el futuro estudian. Por ahí les mandan la información directamente, con un USB en la cabeza. ¡Sería genial! Aunque si te entra un virus… Estaría volviéndose loco, haría break-dance electrónico ¡Jajaja! Re loco… Bueno, ¿en qué estaba? Ah, en Sarmiento:

En medio de su larga vida, se destacó el joven Dominguito Fidel Sarmiento, conocido popularmente como Dominguito”

Creo que es bastante obvio. “Era Martín Palermo, conocido popularmente como Martín” ¡Qué estupidez! ¡Además, que nombre! “Dominguito” Se quería matar. Muy poco original el padre. No porque mi papá se llame Roberto, yo me voy a llamar Robertito. “Puedes ponerte Homero Júnior, podrían decirte Hoju” ¡Jajaja! ¡¿Por qué todo me recuerda a los Simpsons?! No puede ser que todas las frases se puedan usar. La de los capítulos viejos, los de ahora son un asco. Ni risa dan. Pero bueno, como dicen: “Todo lo que sube, tiene que bajar”. Es por gravedad y por popularidad. La gravedad, qué cosa loca. Maneja todo, es impresionante. ¿Cómo puede ser que la Tierra sea una bola de piedra flotando en la nada? Wow. Así te das cuenta de lo insignificantes que somos.

(…) Bueno, listo, ya leí todo…

¡Pero no entendí nada! ¡Eso por pensar en tantas idioteces! Siempre me voy por las ramas. Qué frase, ¿no?

viernes, 1 de julio de 2011

Sin luz

Viernes por la tarde. Chateando con Osgüalth (a través de su pésimo módem) me dice que dentro de un rato caía por el ciber. Pensé “¡Genial! Así me ayuda en un trabajo de photoshop”. Pero cuando llegó, lo que menos hicimos fue lo del trabajo. Primero, porque ya lo había terminado (hasta que venía este pibe, empezábamos a las 10 de la noche); y segundo, porque me entretuve demasiado inventando chistes malos sobre su cabellera recién coloreada de rojo vieja (chistes al estilo “El Hombre Antorcha” o “parecés la Pocha, la vieja que vende productos de Tsu”).

Luego, llegaron mi hermano y mi prima, y nos pusimos a ver Futurama vía online. Más o menos a las 6, llega un camión del corralón, trayendo consigo un metro de arena y ladrillos. Facundo dijo “neeeh… no tengo ganas de ayudar a pá”, y no lo hizo hasta que la Madre Superiora (llámese Laura, mi mamá) ingresó por la puerta principal, lo miro a los ojos profundamente y le dijo:

-         Salí YA a ayudar a tu padre.

Así que sabrán quién terminó paleando.

Al rato, cuando ya había oscurecido, se corta la luz. Imagínense una bola de adolescentes encerrados en un ciber con nada más que oscuridad rodeándolos (estupideces como “Buuuu” o “eh luca, yo noh pago la maquina eh” se hicieron presente). Enciendo la luz de emergencia (la que tengo para… ¿emergencias?) y anoto qué máquina es de cada quién. En esas condiciones, obviamente no se puede atender un ciber, así que cerré.

Mi papá seguía metiendo la arena, y necesitaba ayuda. Nos pusimos los guantes, agarramos la pala y juntamos todo de una vez, aunque fue complicado, ya que teníamos una carretilla vieja y rancia, podría matarnos. Ya eran las 7 y media, la luz no venía y Osgüalth tenía que volver a su casa (y conociendo la zona, no le conviene para nada andar solo por la oscuridad). Entonces mi abuela se ofreció llevarlo hasta la parada, así que los acompañé.

Cuando llegamos, Osgüalth me dice “¡¡Me olvidé las monedas!! ¡No, soy un idiota!”. Y justo pasan dos colectivos. Más mala suerte no podía tener el pobre. Entonces mi abuela nos dijo:

-         ¡Chicos, vengan que perseguimos al colectivo, yo te doy monedas, dale rápido!

Osgüalth dijo “¡Persiga a ese auto!... Siempre quise decir eso”. Fuimos rapidísimo hasta Puerta de Hierro, donde había un embotellamiento (unos rochos habían cortado la calle con ramas y las habían prendido fuego). Todos los autos habían parado ahí, incluyendo al colectivo. Osgüalth se baja y sube al bondi (creo), pero nosotros no teníamos forma de salir del lugar, así que mi abuela le dijo a un pibito que estaba cortando la calle:

-         Papito… ¿No corrés un poquito las ramas? Dejame pasar, si…

Y después de que las corrió, mi abuela sube la ventanilla y dice “Eh, hijo de put#”. Nos matábamos de la risa, porque lo dijo tan de adentro, que fue muy graciosa. Y después nos reíamos porque nos acordamos una escena de los Simpsons: “¡Más rápido abuela! ¡Abuela, está alcanzándonos!”  

Cuando llegamos pensé “Esto lo tengo que escribir, cuando lo lea Osvaldo se va a matar de la risa”… Eso, si llegó a destino…