La cantidad de agua que cayó el viernes 18 fue increíble. En mi casa el patio se inundó, llegó a los 30 centímetros en 10 minutos, y lo peor era que no paraba de llover. Y como estaba solo, tuve que salir a arreglarlo. Esta es la historia de cómo salvé a mi heladera de su inminente destrucción.
Eran las 10 de la mañana y estaba jugando en la computadora, ya que la lluvia me había despertado de lo fuerte que caía. Pero atrás de todo ese ruido, se escuchaba un grito débil que me llamó la atención. Cuando veo por la ventana me encuentro con Lucía, mi vecina, y su bebé Lisandro. Me grita:
- ¿No le podés decir a tu mamá si me ayuda a sacar el agua, que se me inundó toda mi casa?
Entonces abro la puerta y me encuentro con un lago de 50 metros . Faltaba que pase el Arca de Noé. Y que Noé salga a mirar y diga “¡La pucha que llueve, che! Peor que la otra vez…”.
Le digo a Lucía que entre a mi casa, mientras yo salía, descalzo como estaba, a destapar la canaleta. Miro al costado y estaba Trini (mi perra de raza Labrador Negro) atada, con el agua hasta el pecho. La desaté, sin darme cuenta que la habían atado porque estaba “enamorada” (del primer perro que la oliera…).
Cuando llego a destapar la canaleta, vi que tenía botellas de plástico, bolsas y ramas atascadas en la salida. “Con razón no se iba” pensé, y procedí a hacer mi trabajo. Cuando concluí, fui a la cancha que está delante de mi casa, y veo a Chipu (Apellido: Rínfula) con el agua hasta el cuello (es una especie de perro salchicha, con manchas al estilo Dobberman… Bah, es un perro marca perro), escondida atrás de unas chapas. La saqué, y como la muy boba tenía miedo (apenas tiene 25 o 30 centímetros de altura), la alcé y la llevé como bebé.
Entro a mi casa, y veo con horror que el agua estaba mojando la base de la heladera, o sea que si hay un cortocircuito, quedaba pegado ahí nomás. Salgo corriendo a cortar la luz, pero estaba todo mojado, así que abro el portón principal y voy a la casa de mi abuela, que quedaba a dos casas de la mía. Pido ayuda a mi vecino (que estaba seco) para que lo haga por mí, y cuando vuelvo, veo que un perro estaba intentando “saltar” a Trini. “NOOOOOOOOOOO!” grité, porque la perra tenía turno para ser castrada (pobrecilla…) y si mi mamá la veía, el castrado sería yo por haberla dejado libre. Obviamente, la entro a las patadas.
Y ahora que leo todo lo que tuve que hacer para que no se mojen los muebles, pienso:
- Por eso el Congreso tiene escaleras en la entrada.
(Escrito por Luca Soto)
AJAJAJAJAAJAJAJAJAAJAJAJAJAJA esta vez no es para reirse ehhhh, todo un heroe ;D
ResponderEliminar*//*Lisa-chan*//*
te felicito loco!!...te pudiste haber muerto (en serio con la heladera!)
ResponderEliminaratentamente:Pablo
jahhaha!!!mi heroe!! jahha XPPP muy weno luca!!! salvaste la nacion!! ah! y a tu heladera!! jaha muy weno komo siempre.. la verdad q tenes muuuchoo talento! esta genial!!
ResponderEliminarsaludos a trini y al perro marka perro.. (q n aya pasado nada ) jaha suerte!!
pitu-chan!
ajjajaja que groso tambien tengo mi historia del dia de la inundacion pero no es tan emocionante xD
ResponderEliminarque onda con Chipu eh!¬¬ marca perro!es la mejor de todas mi Chipu!!!
ResponderEliminargracias por salvarla igual..pobresilla no sabe nadar...
chipu diria mi heroe jeje la salvaste de su pobre y aogada muerte PD:yo facu anonimo solo porque no tengo ganas de conectarme a esto
ResponderEliminar