jueves, 27 de enero de 2011

Locura en Microcentro

Hace un tiempo, una amiga tuvo la maravillosa idea de invitarme a un Festipunk (Léase: Festival de música Punk) organizado por la productora a la que pertenece su hermana, al cual cuanto mayor cantidad de personas asistía, mejor. La única persona que estaba disponible para venir conmigo era mi fiel compañero de andanzas: El excepcional Luca. El festival se realizaba en el mítico CBGB de Mitre al mil quinientos y monedas (Sinceramente, no me acuerdo bien), a un par de cuadras de la 9 de Julio, uno de los lugares más punk de el país, donde tocaron los Ramones, pioneros de este peculiar estilo musical, basado en canciones simples, crudas, contundentes, y monótonos pero poderosos tres o cuatro acordes.

Habíamos sido advertidos que el festival comenzaba a las ocho en punto de la noche, por lo que acordamos reunirnos en un punto común a las siete de la tarde, para llegar a tiempo a destino. Nos encontramos todos a las siete y media. Arrancamos a las ocho menos cuarto y, por medio de dos transportes públicos, llegamos a las nueve y media de la noche, y nos encontramos con el irrisorio caso de que, incluso a ese horario, todavía era temprano y los preparativos recién habían empezado. Habíamos sido advertidos que los menores de edad no podían quedarse más allá de la medianoche por un motivo legal, y los menores éramos cuatro (Mi amiga, la amiga de mi amiga, mi amigo, y el amigo de mi amigo, o sea, yo), por lo tanto, nos aconsejaron no movernos mucho dentro del local para que el encargado de la seguridad no nos echara. La mejor manera que encontramos de lograr esto fue sentarnos todos juntos en un sillón al fondo, pero con la mejor visual y sin necesidad de aturdirnos.
Tengo la sensación de que me estoy yendo por las ramas, así que voy a proceder a redactar la crónica de este evento cultural:
  • La primera banda fue Rezzaka, unos chicos que rondaban los 16 años de edad, que eran más duros que un diamante. Estos tipos no te movían un pelo de la ceja, ni aunque te lo escupieran vociferando versos. La mayoría de su público eran sus parientes y, de hecho, ellos mismos destacaron que tocar en ese lugar era como tocar en una sala de ensayo gigante, porque la mayoría de las caras presentes eran más que conocidas. Un dato relevante de esta banda es su necesidad impulsiva, casi convertida en un tic nervioso, de dirigirse a todo el mundo con la palabra “Loco”.
  • La segunda se llamaba MDLM (Léase: Más De Lo Mismo), un quinteto de Hardcore Punk Melódico que parecía un licuado elaborado con NOFX y 2 Minutos como ingredientes principales. Éstos muchachos se movían mucho más que los anteriores, eran mucho más violentos musicalmente, y estaban enardecidos en su afán de pronunciar esa bendita palabra que servía para dirigirse a todo el mundo: “Loco”.
  • La tercera banda llevaba muy originalmente el nombre de Resakados (Suena familiar, ¿no?), y tanto física, musical, e ideológicamente era mucho más Hardcore que las dos anteriores. El cantante, más que un frontman, era un showman que bailaba Punk Rock con pasos de cumbia, hacía peligrosos saltos de dos metros de largo y cantaba gutural, entre otras locuras. También hacía participar a todo el mundo, elegía a alguien del público y lo ayudaba a subir para que cante junto a ellos… Bastante entretenido. Y, como frutilla del postre, adivinen: ¿Cuál era su palabra predilecta? No me la digan.
  • Los cuartos eran unos tipos que ya habían pasado la barrera de los treinta, que habían traído su propia bandera para colgarla en el escenario, mostrando con orgullo su nombre: La Tosquera. Sin exagerar, y teniendo en cuenta que el sonido era malo (Muy malo), esta banda tenía menos gracia que un cheque sin fondo. Las canciones parecían cantadas por Chizo de La Renga con un chizito en la boca, con la sección instrumental de la banda sonora de los primeros Power Rangers. Demasiado pretencioso para ser bueno. Éstos ejemplares también decían la palabra “Loco”, pero con un poco de moderación. 
-Nota: ¡Aquí viene lo bueno, jóvenes!-

  • La quinta banda se llamaba The Sandros. Tributo a The Ramones. No hay mucho que decir… La voz era idéntica a la de Joey, pero eran un trío en el que cantaba el bajista, el guitarrista se paraba chueco al igual que Johnny, y el baterista sonaba bastante bien. Nótese el grado de fanatismo: El “Joey/DeeDee” (Cantante/Bajista) tenía tatuadas las cuatro caras de los Ramones en el brazo. La palabra “Loco” seguía presente entre la multitud (Una multitud bastante reducida, dado que ya era alrededor de la una de la mañana, y quedaba sólo una banda por ver).
  • La sexta y última banda, honestamente, pensábamos que iba a ser un asco. El nombre no inspiraba mucha confianza: Hijos del Bicho. Resultó ser una banda de Hardcore Metal de aquellas que no te olvidás nunca de haberlas visto. Una presencia impresionante en el escenario, una voz desgarrada y frita, pero conservando un sonido poderoso y atractivo al oído, con una sección rítmica machacante, muy marcada (El bajista parecía un endemoniado, teatralizaba cada segundo en el escenario y saltaba por todos lados, pero sin perder la cadencia; el baterista tenía tanta energía que parecía que era peludito, rosa, orejudo, y que tenía una pila metida en la espalda). Las guitarras se complementaban la una con la otra, tirando solos y rasgueando, o las dos tirando solos, o incluso ambas rasgueando, pero de cualquier forma que se combinaban, sonaban genial. Cuando terminaron de tocar, fuimos con Luca a halagarlos un rato y nos dieron un par de CDs gratis que recibimos con las mejores caras de feliz cumpleaños. Como ya era tarde, fue bastante triste ver el local casi vacío, sin nadie con ganas de poguear, ni nada por el estilo. Uso de la palabra “Loco”: Moderado.

En fin, a pesar de que estas no eran las mejores bandas del mundo, lo bueno e importante es que nos divertimos como locos en este festival, y la pasamos genial con amigos.


A modo de “bonus”, acá les dejo algunas perlitas:

  • Durante los shows de las primeras tres bandas había un tipo de remera con camisa por encima, anteojos y gorra, que cada vez que había un tema que le movía las entrañas, se convertía al mejor estilo Superman, se sacaba los anteojos y la gorra y los apoyaba en la mesa en la que estaba sentado, se abría los botones de la camisa y salía corriendo como si su vida dependiera de ello para… Meterse en un pogo. Lo más irritante de este tipo es que lo hizo cada vez que escuchaba un tema que le gustaba, y se la pasó convirtiéndose a cada rato.
  • El bajista de MDLM en una parte de su hora pide permiso para saludar a su hermana embarazada y a su cuñado por haber ido a ese antro de perdición lleno de humo y volumen altísimo.
  • El show de La Tosquera fue tan denso que pareció más largo que el de las demás bandas, y cada vez que terminaba un tema esperábamos con ansias que dejen el escenario. Estábamos tan cansados de aplaudir que inventábamos formas graciosas de aplaudir, al estilo de “No aplaudo porque me guste, sino que lo hago por gravedad…”, poniendo las manos horizontales juntas, y pidiéndole a alguien que levante mi muñeca para lograrlo.


(Escrito por Osvaldo Lahiteau)

5 comentarios:

  1. Un Cuarto de Libra $34?! Estos de McDonald's son unos garcas!... Igual, estuvo rico...

    ResponderEliminar
  2. "Las canciones parecían cantadas por Chizo de La Renga con un chizito en la boca, con la sección instrumental de la banda sonora de los primeros Power Rangers."
    jajajja!que bajon cuando vas re emocionado y las bandas son una caca, menos masl que la mejor vino ultimo! Muy buen post..sigan asi chicuelos!

    ResponderEliminar
  3. AJAAJAJAJAJAAJAJAJAAJAJAJAJAAJAJAJAAJAJAJ LOCOOOO me re mato eso xD jajajajajajajjajaajajajajajajajjaajajjajajajajjajajajajaja la primer banda fue la mejor dios como me rei xD lloro cada vez q postean algo xD
    *recomende obviiaaamente ;D
    un 10 gente! como siempre ;D
    *Lisa-chan* :D

    ResponderEliminar
  4. jajajajajaja
    pobre luca!!!!!!!
    jajajajajjajajajjaja :)

    ResponderEliminar
  5. pobre
    jajajajajjajajajajajajajaja!!!!!

    :)

    ResponderEliminar